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Historia del bagel

Historia del bagel

iHoy en lunes ligeros, decidimos realizar un 'mano a mano' entre dos de las proteínas animales más consumidas al desayuno: Jamón de cerdo y jamón de pavo. ¿Quieres conocer sus ventajas? ¿Con cuál te quedas?/i

Existen dos corrientes que se pelean la creación de uno de los panes más consumidos alrededor del mundo. Se estima que solamente en los Estados Unidos se venden 8 millones de bagels al día y los más solicitados son, si duda alguna, los de salmón ahumado con queso crema.

La primera asegura que este tipo de pan llegó tras el exilio de la comunidad polaca judía durante la Segunda Guerra Mundial, principalmente a las ciudades de Nueva York y Boston, en donde esta simpática rosquilla comenzó a tomarse las panaderías en varias cuadras de la ciudad. De hecho, su antepasado es el bagele israelita.

Esta teoría se complementa con la que asegura que los bagels nacieron en Cracovia, Polonia en la casa de aquellas familias judías que una vez terminaba el Sabbath, solían prepararlos. Un dato curioso es que el agujero simboliza el hambre que luego es satisfecha y su forma circular, el sentido de pertenencia a un grupo.

La otra versión de la historia de su origen nos remonta a 1863 cuando un panadero austriaco quiso agradecerle al rey Jaan de Polonia haber derrotado al ejército turco (otomano). En señal de ofrenda, diseñó especialmente para él un pan en forma circular que asemejaba un estribo de una silla para montar a caballo, ya que el rey adoraba este hobbie.

Sin embargo Maria Balinska, autora de The Bagel, The surprising history of a modest bread asegura que la conexión del bagel no es judía sino polaca. Según Balinska existen manuscritos que hablan de un pan polaco llamado Ovsyanick que data de 1395, más duro y más delgado que el bagel que conocemos hoy en día.

El bagel se diferencia del resto de los panes porque su masa ya preparada se escalfa o cocina en agua antes de ser horneada. Por eso su exterior es crocante, brillante y su interior, suave. Además, ofrece un excelente balance entre proteínas, carbohidratos, contiene muy pocas calorías y es bajo en grasa y en calorías.

Ahora que ya sabes las historias alrededor de este increíble alimento, te dejamos con dos recetas (una de sal y una de dulce) que podrás disfrutar al desayuno.

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