facebook pixel
Chef Oropeza en G+

6 hábitos de un niño feliz

6 hábitos de un niño feliz

Si la cena es tu talón de Aquiles, descubre por qué te conviene moderar tus porciones y elegir bien tus alimentos antes de dormir.

1. Dormir bien El sueño es indispensable para la salud de los pequeños. Según expertos del Instituto Mexicano del Seguro Social, durante el periodo de sueño los infantes aumentan su capacidad intelectual y física; además mientras duermen se estimula la producción de la hormona del crecimiento y aumentan las posibilidades de que tengan un buen estado de ánimo. En contraste, la falta de sueño provoca ansiedad, irritabilidad, poca concentración y depresión. Los especialistas recomiendan que los niños duerman entre 7 y 9 horas diarias, incluso cuando se encuentran de vacaciones.


2. Hacer ejercicio La actividad física es una herramienta divertida y saludable para que los niños canalicen su energía y obtengan múltiples beneficios. Los estudios más recientes sobre el tema concluyeron que los niños deben realizar al menos 60 minutos diarios de ejercicio y preferentemente deben incluir actividades aeróbicas, así como de fortalecimiento de los músculos y los huesos. El ejercicio mantendrá a tu pequeño alejado de males crónicos (como la diabetes o la osteoporosis), de la obesidad infantil y de trastornos emocionales como la ansiedad y la depresión.

3. Hidratarse correctamente El agua es vital en las funciones de nuestro organismo, especialmente cuando este se encuentra en crecimiento como en el caso de los niños. La ingesta recomendada de agua en pequeños de entre 1 y 3 años es de 1.2 litros diarios; en el caso de los niños mayores de 4 años se sugiere consumir entre 1.5 y 1.7 litros de agua. Ofréceles agua natural a tus pequeños para acompañar sus comidas. La falta de una hidratación adecuada en los infantes provoca males como el estreñimiento, alteraciones metabólicas y problemas en los dientes.

4. Comer frutas en la mañana Uno de los hábitos más positivos que se pueden inculcar durante la infancia es el consumo de frutas. Estas ofrecen una amplia gama de beneficios al organismo de tus hijos: los mantienen hidratados, les brindan vitamina C y antioxidantes, cuentan con una gran cantidad de fibra, no contienen grasa y son el sustituto perfecto de las golosinas chatarra que, en exceso, pueden volver a los niños propensos a la obesidad infantil. Dales zumo de frutas o exquisitas rebanadas para comenzar el día con el pie derecho.

5. Amar y cuidar a una mascota Gracias a los animales de compañía, los niños pueden adquirir confianza, seguridad y muchísimas horas de felicidad. Cuando un pequeño tiene una mascota a su cuidado comienza a hacerse consciente de la responsabilidad que implica atender a otro ser. Aprende además a organizarse para cubrir las necesidades de su animal de compañía y puede volverse más paciente y comprensivo. La convivencia con una mascota le dará a tu pequeño la posibilidad de hacer un compromiso y de vivir un amor diferente, genuino e incondicional.

6. Jugar con sus amigos Algo primordial para el desarrollo saludable de los niños es la socialización. A través de las relaciones con sus amigos, un infante aprende a tener confianza, a ser tolerante y controlar su carácter, a compartir, a practicar la solidaridad y a dar y recibir. Para motivarlos a establecer vínculos amistosos no los sobreprotejas, deja que jueguen y resuelvan sus conflictos sin intervenir directamente. También es importante que los ayudes a hacer conciencia de las consecuencias (positivas y negativas) de sus actos en una relación de amistad.

¿Te gustó este artículo?