facebook pixel
Chef Oropeza en G+

¿Hígado graso?

¿Hígado graso?

De acuerdo con American Heart Association, puedes realizar muchos cambios en tu estilo de vida para mejorar tus niveles de colesterol en la sangre. Consumir alimentos saludables, mantener tu peso y realizar actividad física son algunos de los consejos.Œæ

Nuestros hábitos alimentarios son un factor importante en el desarrollo de hígado graso, no solo en pacientes obesos sino en personas que no sufren de sobrepeso necesariamente.

De los indicadores que se asocian con más frecuencia al desarrollo de hígado graso, el porcentaje total de grasa ingerida, es hasta seis veces más alto en pacientes con hígado graso. De igual manera se ha observado que los pacientes con hígado graso tienen un consumo más alto de colesterol al día y un consumo menor de grasa poliinsaturada y de fibra.

Existen cambios definidos que desencadenan el daño en el hígado de quienes tienen hígado graso, por ejemplo la acumulación de lípidos en forma de triglicéridos.

Incluso, en estudios epidemiológicos se ha observado que los principales factores de riesgo para desarrollar este tipo de hígado están relacionados con el síndrome de resistencia a la insulina, por lo que la respuesta del hígado al síndrome de resistencia a la insulina es determinante, de acuerdo con la Revista de Investigación Clínica.

Pero ¿de qué manera se infiltra la grasa en el hígado? Es, por así decirlo, la respuesta a una gran variedad de estímulos nocivo como toxinas, inflamación sistémica, ayuno, deficiencias nutricionales y alteraciones metabólicas, entre otros. Sin embargo, el hígado graso es considerado un padecimiento benigno por así decirlo, aunque no significa que no haya que estar alerta: puede producir cirrosis y falla hepática.

Es importante que sepas que si presentas grasa corporal, intolerancia a la glucosa y hipertensión, pueden estar relacionados con el grado de infiltración grasa tu hígado.

Por supuesto que la reducción de peso mejora la sensibilidad a la insulina, mejorando tu hígado. Sin embargo si padeces de hígado graso y no presentas obesidad, debes cambiar tu dieta disminuyendo notablemente el consumo de calorías además de realizar ejercicio frecuentemente, de acuerdo con la Revista de Gastroenterología de México.

Te dejamos con dos recetas: una alta en fibra y otra especial para que disminuyas tu sobrepeso.

¿Te gustó este artículo?