Flores comestibles

Las preparaciones en las que puedes incluir flores comestibles son infinitas, desde bebidas, jaleas, almíbares y ensaladas, hasta antojitos como quesadillas, tacos, cremas, sopas y postres.
También puedes preparar aceites y vinagres. María Mañeru en su libro El huerto en casa dice que puedes aromatizar un vinagre o un aceite con flores de lavanda y dar así un toque exclusivo a una ensalada, por ejemplo.
Algunas de las hierbas de las cuales consumimos las flores son: manzanilla, cilantro, eneldo, margarita, rosa, hinojo, jazmín, menta, orégano, tomillo, lavanda, lila, flor de calabaza y romero, entre muchas otras.
Vale la pena detenernos en la flor de calabaza por ser emblema de nuestra gastronomía. Esta flor ha sido durante siglos el ingrediente esencial para la preparación de deliciosos platillos 100% mexicanos, creando en la cocina una atmósfera de tradición y sabor.
Además, como lo mencionamos anteriormente, estas flores son benéficas para el organismo. La manzanilla, por ejemplo es beneficiosa para los nervios y la digestión, si la consumes su infusión.
Por ejemplo, el perejil es un diurético y antiinflamatorio muy útil. Utilízalo en ensaladas o en infusión.