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Combate el colesterol alto con este tubérculo

Combate el colesterol alto con este tubérculo

Aunque muchas personas lo aceptan muy bien y otras no tanto, trata de incluir a tu dieta este ingrediente 100% mexicano. Te ayudará a controlar la hipertensión.Œæ

Aunque muchas personas creen que la jícama es una fruta o una verdura, no es así; este alimento mexicano es un tubérculo proveniente de la península de México.

Gracias a sus propiedades, los beneficios que aporta a nuestro organismo son muchos, uno de ellos es combatir el colesterol alto.

El colesterol es necesario para el normal funcionamiento del organismo, ya que a partir de él se forman ciertas hormonas, como las sexuales y las tiroideas e interviene en la formación de ácidos biliares, vitales para la digestión de las grasas.

El problema del colesterol es la excesiva cantidad que podemos llegar a obtener de este debido a ciertos factores como el consumo de algunos alimentos altos en esta sustancia.

Por tal motivo, es importante tener una alimentación que incluya alimentos bajos en colesterol para no alterar sus niveles y así evitar consecuencias graves para tu salud.

La jícama, es uno de esos alimentos que puedes comer sin remordimiento. Suele ser bastante gustosa gracias su interior crujiente, sin embargo, hay que destacar que distinto a otros tubérculos, su cáscara no puede ser ingerida ya que es sumamente dura y gruesa, que adicionalmente contiene “Rotenona”, una toxina orgánica. Pero no temas, el resto de este alimento es sumamente beneficioso para tu salud una vez retires la cáscara.

Según estudios efectuados en el Diario Británico de la Nutrición, demostraron que la Jícama puede ayudar a combatir el colesterol alto y los triglicéridos.

Por otro lado, la jícama es rica en potasio, convirtiéndola en el mejor aliado para regular los niveles de sodio en la sangre y por consiguiente disminuir la tensión en venas y arterias, reducir la presión arterial y las posibilidades de sufrir complicaciones cardiacas.

Para poder consumirla, primero debes lavarla muy bien, posteriormente retirar la cáscara. Puedes cortarla en bastones, rodajas, láminas, cubos o rallada. Si la prefieres comer cruda agrega limón, chile y un poco de sal para darle más sabor; o algún dip. También puedes cocinarla o agregarla a ensaladas.

O bien, puedes cortar laminas de jícama y usarlas como sustituto de tortillas; coloca una preparación como surimi, vegetales o lo que te agrade y enrolla; cómetelo como taco. También puedes cortar rebanas más gruesas y simular que son tostadas; cómelas con ceviche.

Finalizando, te dejamos un par de recetas de jícama fáciles de preparar, ideales para saciar tu antojo.

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